William Walker, un americano escocés de 29 años, tenía fuertes características personales y una naturaleza intrépida. Después de una carrera variada, en 1853 concebió la idea de formar repúblicas independientes en ciertos distritos de México. Con la lejanía y el asentamiento encaso de los distritos, su plan se hizo parecer más realizable. Él fue obligado, sin duda, en gran parte por un carácter celoso hacía Raoul Raousset, el Conde francés, cuyas operaciones en el noroeste de México tenían una función parecida.

Walker, de ambición ilimitada y mal dirigida, estaba frustrado por sus primeros esfuerzos indecisos para esconder más proyectos con el engaño y el engatusamiento del gobierno méxicano. También renovó la empresa en San Francisco, donde, escondiendo su esquema bajo el aspecto de la humanidad y el patriotismo, fácilmente alistó un ejército pequeño de hombres fuertes e imprudentes, principalmente eran  puros tipos aventureros. Por causa de un engaño, se escapó del intento de interferencia de Hitchcock, el cuál, en ese tiempo, era el comandante militar. El 15 de octubre 1853, Walker a bordo de la nave Caroline con varios hombres armados y con un personal de secretarios nepotistas, etc., para un consejo de ministros. Salieron de San Francisco y desembarcaron en La Paz el 13 de noviembre. Allí, Walker capturó a los representantes principales del gobierno, capturó los archivos, y después de varias escaramuzas de poca importancia, bajó la bandera méxicana y la substituidó con la de él, declarando que Baja California era una nueva república, proclamandose como el presidente y nombrando su “personal de oficiales” a sus posiciones respectivas. El 18 de enero 1854 esta organización fue remodelada. Baja California y Sonora fueron declaradas como un sólo gobierno que fue nombrado La República de Sonora. Dentro de poco, Walker se volvió a juntar con su cómplice, Watkins, el cuál se había hido clandestinamente de San Francisco con 100 más hombres armados y ahora publicaba sus ordenes y emisión de decretos, escritas en estilo verdadero obstruccionista, y fechadas desde Santo Tomas, que ahora viene siendo Tijuana, La Gorulla, Ensenada, o San Vicente. Sin embargo se encontró con considerable oposición de los Baja Californianos. El Comandante Melendez y sus soldados apremiaron al invasor audaz en su regreso a Santo Tomas después de que encabezó una expedición por el Río Colorado para poder capturar a Sonora. Esta expedición resultó muy desastrosamente para la orden y también para las posibilidades de Walker. Él, por lo tanto, se dio prisa para “evacuar Baja California” y para retirarse al otro lado de la frontera, donde el Comandante McKinstry y el Capitán Burton, oficiales militares de los Estados Unidos colocados en San Diego,  recibieron su rendición y libertad condicional el 6 de mayo 1854. La invasión terminó con la dispersión del grupo en San Diego. Walker se reportó al juicio en San Francisco con el General Wool,  pero el emplazamiento de él y sus oficiales fracasó cuando nada fue probado contra ellos. Walker se dedicó al periodismo hasta el esquema de Nicaragua, un año o dos más tarde.